Mª Pilar Luna Calvo

FEMENINA PRIMAVERA

Zarcillos de lunares y volantes

con notas de música rasgada

y redondos tacones,

los albores verdes

besan su vientre tibio,

alma blanca encarcelada

inaccesible al miedo

que estremece la cándida calma.

De adentro saca las fuerzas

que a veces le faltan,

del huerto se nutre la esperanza

y palidecen puras sus entrañas,

madrugadas sin abrigo

cuando el amor la reclama

y clava sus ojos negros

en un bebedizo secreto.

Con el aliento de las desdichas

vuela la flor del almendro.