Jesús Ángel.

Entre tú y yo.

 

 

Porque, tarde o temprano, nadie se libra de un terreno doloroso y lleno de espinas.

 

Si entre tú y yo existe un camino andado, entre la vida y nosotros, el camino siempre es uno.

 

Y así, si entre tú y yo hay distintas formas de comprender la vida, entre la vida y nosotros no existe diferencia alguna.

 

Si entre tú y yo se cruzan distintas vivencias, entre la vida y nosotros, en esencia, nada cambia la experiencia.

 

Si entre tú y yo damos forma al bien o al mal, entre la vida y nosotros ni el bien ni el mal permanecen.

 

Si entre tú y yo hubieran nacido estas letras, entre la vida y nosotros cualquiera podría haberlas escrito.

 

Y si entre tú y yo existe alguna diferencia, entre la vida y nosotros,

 

solo cambia la sombra con la que la vida atraviesa nuestra mente y nuestro cuerpo:

 

la forma invisible de una misma energía.

 

Y así, si entre tú, yo o cualquiera nace el amor, entre la vida y quien sea...

 

el amor siempre es uno.