Carencia
Con latidos avaros mi corazón de plomo, desolado, mide la nada.
La sangre de alquitrán arrastra su pena, cerrando mi garganta.
Buscando tu tacto mis manos ciegas vibran en el vacío.
Mis labios están cosidos de tu silencio.
Ya no tiene piel mi carne desprotegida.
Retina estática, huérfana de luz...
Y sin siquiera pisar el suelo avanzan mis piernas de algodón.
Estoy embarazada de tu ausencia.