La loba
Esta noche no traigo labios.
Traigo luna bajo la lengua,
piel erizada de sombra,
un instinto tibio prendido a los dientes.
Aúllo.
No me cabes en el cuerpo.
Te marco:
calor húmedo de mis manos,
saliva de incendio lento,
pulso animal
subiendo por los muslos.
Se abre la flor nocturna:
resina caliente,
hambre mojada de tu nombre.
Tú —tan cerca—
bosque húmedo,
madera recién partida por la tormenta.
Te araño el pecho, respiración oscura.
Mi boca aprende tu cuello:
vino, humo, relámpago.
Mis caderas: tambor de lluvia negra.
Soy loba en apogeo.
Tú, mi territorio de sombra y carne.
La luna arde baja entre nosotros.
El aire sabe a metal tibio,
a uvas robadas,
un galope retenido en el pecho.
Soy la que regresa de la noche.
Me quedó bosque en el cuerpo,
un aullido en la garganta.
Autor
© Nelly Cevallos-Liora
29 de mayo al año 2026