Una luz tímida alumbra,
con algo de consistencia sobre la sombra,
y aun con polvo de luna,
descorriendo el telón de la penumbra...
Es el alba que se aproxima,
con estatus de señorita bien enriquecida,
y una cálida sonrisa,
para iluminar a la buena vida y al poeta...
Me resuena selecta,
creando esa letra en que nació la faena,
que danza y canta,
para que los labriegos salgan al campo a buscarla...
Aurora que les honra,
con sus claridades en bandejas de abundancia,
natural y sin prisa,
y con un tono tan alegre que regocija el alma...