Sollozo
Un pobre corazón
se sale desde un pecho destrozado,
contempla, por un lado,
las luchas que ha pasado
y observa, por el otro, la emoción
que un día, en su alegría,
pensando si volvía,
compuso en su dolor la reflexión:
«De todas las estrellas,
yo quise darle a alguna el mundo entero;
no sé si fui el primero
o el mismo lisonjero
que puso por la vida amor por ellas.
Tal vez, yo me perdí
y puse para mí
la musa, de la cual, no tengo huellas».
Samuel Dixon