Te pienso en la respiración
de mis soliloquios
en la fractura que tiene la noche
cuando montas mis sueños
y desnuda caminas
sobre la ráfaga
de mi aliento,
te llevo en la nostalgia
que el viento arrastra
como la hojarasca.
Impregnado con la sombra
de tu recuerdo
busco tú voz
en mis recovecos
o en las paredes
del silencio
porque creo en ti
en el fantasma que lleva
mi lengua cuando digo
tu nombre
y tu nombre…, mutismo
que oculto entre mis huesos.