Una voz

Ellos están en el Señor


Siendo un niño, 

No respiré el viento;
me arrulló el calor de tu respiración.
No importa que ha pasado,
Dios tiene el asunto en sus manos.

Aunque no hemos nacido,
el Señor nos tomó en sus brazos,
esperando a nuestros padres 
aquí en la paz de las almas inocentes.

Tengan paz los que sufren en la espera
busquen del Señor
y su piedad en Cristo.
No hubo pecado; 
nacer caídos no significa ser perversos
ni malhechores o perpetradores,
solo por nacer.
No tuvimos tiempo para ver el mal de este mundo.