Ni queriendo te quiero.
Porque tu eres como el cielo.
Unos días bellos, algunos claros, otros negros, y pa colmo lloviendo en un desierto, con estrellas que escandilan tan lejos y sin efecto, sin fugas para verte por lo menos un momento.
Estas tan lejos. Ni a las nubes me llevaste, solo mi cuerpo en fuego, llevándote mi te quiero y enterrando mi deseo.
Pues ya pasado es pisado solo quedas en el recuerdo.
Pero ni viajando como Astronauta, quiero tocar ese cielo.