La vida es demasiado bella
pero debemos aprender a vivirla,
porque de lo contrario
tendremos que sufrirla.
La vida es parecida a un teatro
otras veces una dura batalla,
el la que el valiente sigue adelante
y el cobarde siempre calla.
La vida nunca será fácil
siendo un largo recorrido
y si no se tienen sueños
vivir no tendrá ningún sentido.
A diario para poder vivir
se necesita una gran motivación,
porque si no la tenemos
será una gran frustración.
La vida no es un destino
es un viaje hacia lo desconocido
se necesita mucha paciencia
para lograr su recorrido.
En la vida para triunfar
debemos tener un motivo,
porque si no lo tenemos
el triunfo nos será esquivo.
Alejandro Díaz Quero
Villa de Cura,21/05/2026.