Eco de ceniza
¿Y este dolor que no tiene madre,
ni víspera,
ni reverso donde apoyar el lomo?
Golpea el martes con su herradura de ceniza,
pan crudo que nos tragamos de golpe,
con la culpa del que sigue respirando.
Hay un frío que no viene del agua,
un eco que se quiebra entre los dedos
cuando intentamos nombrar lo que falta.
El minutero raspa,
sana su propia llaga con la arena.
Madre, se hace tarde en los costados.
Y este cuerpo,
este traje prestado por los inviernos,
ya no sabe a quién pedirle perdón.
Autor
© Nelly Cevallos-Liora
28 de mayo al año 2026