Desde la playa de la Concha, en Suances, Cantabria, España, hasta cualquier lugar de este planeta:
No es lo mismo.
Y así, no es lo mismo escribir desde la imaginación que hacerlo desde la propia vida;
como no es lo mismo adentrarse en un bosque, a la orilla de un río,rodeado de vegetación, árboles y pájaros…
con auriculares, que hacerlo en silencio.
Por ello, las palabras que brotan del alma, bañadas por la experiencia,
son como el agua que nace en la fuente y desciende por la montaña, hasta convertirse en bebida....
para quien, afortunadamente, logra sentir su absoluta presencia.