Alex R. Palacios

Entre las ruinas de lo que fuimos.

A veces solo queda  
el frío de la soledad  
y el viento que se cuela por la ventana,  
trayendo a su espalda el recuerdo  
de un amor que se fue.

Solo es un recuerdo,  
y aun así me derrumba.  
Solo es una noche fría,  
y aunque afuera es verano,  
no hay calor en la memoria.

Solo queda el eco que grita  
dentro de mi corazón:  
las palabras que ya no se escuchan,  
la lágrima que abrió un hueco  
y se quedó a vivir ahí.

Solo eso queda:  
el silencio, el invierno adentro,  
y yo aprendiendo a respirar  
entre las ruinas de lo que fuimos.

Por: Alex Palacios