ENTRE QUEDARSE Y PARTIR
A veces esos espacios aprietan…
pero también nos enseñan
y nos empujan a salir más fuertes.
Saber cuándo quedarse
y cuándo salir
ya es parte del crecimiento.
A veces los espacios necesarios
también pesan,
pero el hecho de estar presente
ya es un acto valiente.
A veces lo que pesa
se convierte en raíz,
y desde esa profundidad
aprendemos a florecer
con una fuerza distinta,
más nuestra, más verdadera.
— LMML