Hace varios años ya que me apagué.
Parece que fuera una vida la que pasé
Y hoy mientras la brisa caía en mi rostro;
Un rostro cansado del trabajo,
Una tarde calurosa y ordinaria,
Brotó una chispa en ese abismo
Que creía ya inerte y perdido.
¡Era una espía!
Una existencia tan sutil y etérea;
Que no sospeche se llegara a infiltrar.
La espía es muy hábil,
Intentó volcarlo hacia mí
Pero aunque pude darme cuenta,
Ya era muy tarde y quedó atrapada ahí.
Es una tarde ordinaria en la que
Mientras miraba el cielo
Pensé en ti.
Una gran ola masiva
Arrolló con los planes e ideas que creía para mí.
La espía es muy hábil,
Y sí! Me refiero a ti Lomelí.
Ahora pienso en ti.
El cielo no será lo mismo,
Las tardes me devolveran a ti
Y el dulce sabor del chocolate
Solo me llevará a querer estar cerca de ti.
La rima es esquiva e imprecisa,
Soy un neófito sin pericia
sin embargo
Se que quiero tu sonrisa.
Tengo miedo y me siento temeroso,
No es tu culpa ni tampoco tu pecado,
Es mi corazón que no quiere ya ser lastimado.
Pero este gozo estruendoso y ruidoso
Solo confirma que te añoro.