No sé si algún día
llegarás a leer estas palabras,
pero brotan desde lo más profundo
de mi corazón,
con todo el amor que has creado en mí.
Son susurros de un alma que te busca,
latidos que se vuelven versos,
y en cada línea, un pedazo de mi ser,
entregado sin miedo, sin condiciones.
Aunque el tiempo se pierda en la distancia,
y el destino juegue a esconder tu nombre,
mi cariño permanece intacto,
como un faro que nunca deja de brillar.
Así, si alguna vez tus ojos tocan estas letras,
sabrás que en ellas vive un amor sincero,
una promesa que trasciende el silencio,
y un deseo eterno de que estés conmigo.