Las luces poco a poco se van;
Se pierden en lo lejos y ya no están.
Árboles nuevos a lo lejos se acercan,
Y flores con propias fragancias, inciertas.
Que sean dos, o tres,
O múltiplos de seis.
Pero por más que sean múltiples
Solo uno va directo
A todo lo que quiero,
A todo lo que espero,
Y a todo lo que anhelo.
Al final, esa luz me esperará,
Y no quedará solo atrás.
Dejo, otra vez, mi piel
Con tal de, otra vez, renacer.
Que se pierdan y arrastren
Los paisajes de mi antes;
Que esa luz no sea la sombra
Que atormente mi viaje en penumbra...
Otra vez.