Kamar Oruga

Canto de Primavera

Ser joven es ser eterno,

es la ilusión de la eternidad,

la confusión de ser 

más que una entidad,

por eso joven amigo

recoge los frutos 

cuando estén maduros,

en el momento justo,

y cántale a la vida

mientras seas libre en el mundo, que después la esperanza se seca y los jóvenes 

se vuelven frutos impuros.

 

Por eso corre mientras puedas, mientras tengas vida en el alma 

y libérate de las cadenas 

de sombras erradas.

Algunos espíritus ya se fueron, otros adoptaron formas celestiales, los más sabios eligieron el olvido

y los necios lucharon

contra un tiempo perdido.

 

Son tiempos de abundancia,

así vamos por el camino recogiendo flores,

olvidando lo vivido 

y soñando para que el ser 

también sea bebido,

como un vino de esperanza,

sólo que ni el tiempo 

ni el ser se salvan,

ya que todo es dicha 

y todo es trampa.

 

Entre la vida hecha y la vida soñada,

¿cuál es verdad y cuál es mentira?,

vivimos ciegos del alma 

y así moriremos,

con intuiciones santas

y lejanos deseos,

y los círculos del ayer

siguen prometiendo ilusiones,

el que ignora no sabe que ignora 

y el sabio se cree sabio,

más cuando los dioses 

quiebran nuestra voluntad

más los desafiamos,

sin saber que el tiempo

es nuestro mayor adversario.

 

Ahora estoy solo

y no tengo nada ni a nadie,

sólo tengo el sueño 

y la conciencia que sueña para huir, no tengo rostro,

pero cuando salga el amanecer volveré a existir.

Vamos hacia la orilla,

hacia una distancia que nos una para sacudir a un mundo,

que no tiene respuesta alguna.