[Romance]
—Te amo, vida de mi vida—,
así me dice mi Luna,
no la luna de los cielos,
sino aquella de mi pluma
que ha pactado un matrimonio
lleno de alquimia nocturna;
un pacto, donde su mundo
y el mío se vuelve cuna,
donde un sinfín de luciérnagas
descansan en paz, maduras.
—Te amo, vida de mi vida—,
así me dice mi Luna,
y yo solo le confirmo
que su amor es como brumas
que cobijan nuestro encuentro,
nacido ya sin la duda,
sin la mancha del que sufre
una condición de culpa.
—Vida mía, vida mía...,
el conejo con su lupa
va observando desde el cielo
las raíces que se juntan,
y ese búho nos observa
desde la copa profunda
cómo nuestro amor se teje
al influjo de la luna,
va con una devoción
y en sus alas, la mesura.