MÁS ALLÁ DE LOS POSTRES
Sucedió en una comida de fraternidad
entre delegaciones de distintos países
donde el compañero Ariel tomó algo de más
y abrazó varias veces a todos los reunidos,
y su camarada, el compañero Ponce,
abrazaba a una moza rubia, espigada,
varios palmos más alta,
y bailaba con ella al compás
de su ligera cojera de excombatiente,
y otros compañeros hacíamos la ronda
con tacto exquisito
para evitar un tropiezo corpóreo violento
que diera en el suelo con estos excombatientes.
Y para poder levantar al momento sus cuerpos
y que su dignidad no rodara
también por el piso en aquella comida de confraternización
tan tumultuosa y que se estaba alargando,
que iba más allá del brindis, de los postres,
que ya había superado la barrera de lo bien visto.
El compañero Ponce seguía haciendo esfuerzos
por imponerse, pero por el alcohol y la diferencia
de altura…, de manera que ya, prácticamente, se dejaba ir
conducido, ya en la práctica renunciaba al asalto.
Gaspar Jover Polo