Tus ojos color cielo,
tan hermosos como siempre,
disipan todos mis miedos
y hacen que quiera tenerte.
Te pondría en una esfera
hecha solo de cristal,
para cuidarte por siempre
y nunca verte llorar.
Y así juntas caminar
hasta el final de mis días,
llenando mi vida entera
de amor, paz y alegría.
Te amo tanto que no puedo
siquiera llegar a explicarte
lo feliz que me hace el alma
el simple hecho de mirarte.
Mi corazón te pertenece,
a tus ojos color cielo,
que iluminan hoy mi vida
y me rescatan del miedo,
de las dudas y tormentas
que me persiguen en silencio.