Sentenciado por incertidumbres
Que me recluyen en oscuros ecos
donde sólo hay paisajes resecos
que me atan a viejas costumbres…
En este espacio respiro por celdillas
Y prelaciones de los atardeceres
despojado de todos los amaneceres
Y sin alientos que avisten maravillas.
Hay voces habitándome en sombríos
sin certezas en el incipiente invierno
Ningún verso que alimente lo eterno
De mi voz trizada por los silentes ríos.
Animado por renglones digo basta…
Y florece un madrigal en mi interior
Como semántica de una voz superior
Respiro de la noche que me arrastra…
Mi afectividad erosionada y sin razón
Le da significado a todo lo que mata
Y el fuego que se apaga con voz ingrata
Ha quemado para siempre el corazón.