¿Dónde se guarda el calor que la boca olvida?
el rayo desarmó las paredes del pecho,
sí, hubo un derrumbe de mañanas enteras
un estallar de vidrios
pero la ausencia no es un humo que el viento borra
tiene cuerpo, pesa como la madera
es un ramaje espeso que se puede tocar con los dedos ciegos
tu no estar se materializa en la silla,
tiene una forma de madera viva,
de tierra que insiste.
Entonces la esperanza no es una nube aérea,
un vuelo sin hilos,
es una raíz dura que perfora el dolor,
ahora aprendo el oficio de inventarte,
otra manera de andar la dicha entre los escombros,
otra manera de sufrir,
es decir, de abrigar la memoria,
otra manera de vivir lo que ayer nomás era risa,
porque este amor no se desama,
se hace carne en la distancia,
y nos inventa un modo nuevo de florecer bajo la sombra