Katherin Villar

Yo que nunca lloro

Y lloré por ti,

para que despertaras,

para que fijaras la mirada,

para no dejarte ir.

 

Yo,

que nunca lloro,

que solo persigo tesoros,

que no tengo corazón para sentir,

yo,

yo,

lloré por ti. 

 

Y lloré por ti,

como animal suplicante,

con el corazón hiante,

frente a un terrible final.

 

Mas no fue suficiente,

la decisión ya caló tu mente,

sin advertir lo real.

 

Y oscuro vi tu futuro,

perdido entre penas y llanto,

apagando tu encanto,

Sin ganas de vivir.