rley

15 DIAS

Día 6

Sin previo aviso,
una bala fue directo a mi tórax,
como un encuentro inevitable
con mi muerte.

Y aun así,
sentí que seguiría viviendo,
de una forma menos humana
y más escrita.

Y le diré a la muerte:

—Yo no soy simple,
soy poeta.

No podrás mencionar mi nombre
ni mis errores
sin arrastrar también mi arte.