Horizonte de plata que fundiste
en tu fragua nocturna las montañas
con el lívido velo de la escarcha
y armonía en su mezcla conseguiste;
que con cantos del alba matutina
y la flor denegrida del ocaso,
gris perfecto brindaron los remansos
de tus aguas por siempre embellecidas.
Horizonte de cielo y de nostalgia;
sentirás un aliento que se esfuma
en las nubes sagradas de tu infancia
y vendrán a tu mente mis palabras
que herirán tus mejillas aquel día
en que pierdas al niño que te amara.