Nathanael Gellibert.

Soneto gris.

Horizonte de plata que fundiste 
en tu fragua nocturna las montañas 
con el lívido velo de la escarcha 
armonía en su mezcla conseguiste; 
 
que con cantos del alba matutina 
y la flor denegrida del ocaso, 
gris perfecto brindaron los remansos 
de tus aguas por siempre embellecidas. 
 
Horizonte de cielo y de nostalgia; 
sentirás un aliento que se esfuma 
en las nubes sagradas de tu infancia 
 
y vendrán a tu mente mis palabras 
que herirán tus mejillas aquel día 
en que pierdas al niño que te amara.