DÉJEME SI ESTOY LLORANDO
Déjenme si estoy llorando,
no me quiten el consuelo
de gritarle al mundo entero
que por ella estoy muriendo.
No me digan que la olvide,
si mi vida se fue con ella,
desde que cerró la puerta
ya no amanece en mis venas.
Porque ella era mi calma,
mi canción y mi desvelo,
la que llenaba de luces
la mitad de mis silencios.
Déjenme llorar mi pena,
déjenme abrazar mi dolor,
que no existe peor vacío
que perder un gran amor.
Déjenme beber tranquilo,
no me hablen de olvidar,
hay heridas en el alma
que no aprenden a cerrar.
Ahora sobran los recuerdos
y una copa en la ventana,
mientras su sombra se queda
dando vueltas por mi cama.
Si la ven, no le reclamen,
yo la sigo amando igual,
porque hay amores que mueren…
pero no se van jamás.
Y si un día ella regresa
y pregunta por mi voz,
díganle que entre canciones
todavía la espero yo.
Déjenme llorar mi pena,
déjenme abrazar mi dolor,
que no existe peor vacío
que perder un gran amor.
Déjenme si estoy llorando,
cada lágrima es su adiós,
que es muy triste quedarse solo
cuando habla el corazón.