¿Qué define el enigma de la nota perfecta?
¿Qué armonía pura la verdad nos proyecta?
No son solo acordes que no son disonantes,
ni los ecos que viajan como sueños distantes.
No es la simple y mecánica coordinación,
ni la técnica fría que no tiene pasión.
La belleza no habita en un piano olvidado,
sino en el sonido que me has negado.
Para mí la música no es un concepto externo,
es el roce del alma con mi propio infierno.
Y si busco el origen de tal maravilla,
lo encuentro en tu gracia que ante mí no se humilla.
Porque son de tu voz las cuerdas preciosas,
que para otros oídos serán ambrosías.
Ellas trazan el ritmo de mi propia existencia,
mientras yo soy la sombra de tu indiferencia.
Tú hablas y el mundo se detiene a escucharte,
y yo, desde lejos, me muero por hablarte.
Eres tú la canción que mi pecho atesora,
pero es a otra que tu alma implora.
No hace falta orquesta, ni gala, ni fama,
si tu voz es el fuego que a otra reclama.
La melodía exacta que me deja sin voz,
es saber que ese \"nosotros\" nunca será de los dos.