Hay palabras
que no se escriben,
se revelan.
Nacen despacio,
como si el lenguaje
tuviera que atravesar
un umbral invisible
antes de existir.
No declaran nada,
solo permanecen
un instante más
de lo explicable.
A veces
no buscan ser comprendidas,
solo ser sentidas
en su paso breve.
Y en ese paso,
algo se desplaza
sin ruido.
Como si la escritura
no viniera de quien la escribe,
sino de un lugar
más hondo
y más antiguo.
Y lo que llega,
llega sin promesa.
Solo ocurre.
© IP . India 27-05-27