Robotín

Al socialisto que parecía tonto

Ayer juraba pan para el obrero,

y hoy luce mármol, ónix y diamante;

clamaba contra el rico y el amante

del lujo cortesano y del dinero.

 

Mas ved al paladín sojusticiero,

amasador de brillo deslumbrante:

palacios, oro fino y abundante

cual sátrapa oriental o gran banquero.

 

\"¡Socializar!\", tronaba en la tribuna,

mientras crecía, oculta, su fortuna

tras nobles escrituras y rubíes.

 

Y el pueblo, entre recibos y desvelos,

miró al profeta alzarse por los cielos

directo al paraíso de Islas Cíes.