Peco por ser bueno y ser un bendito
supuro por la piel, las culpas de otros
arrastro las promesas.. los hechos que han roto
mi causa de verdad y pago el castigo.
Rodeado por cadenas que cubren mi cuerpo
forjadas con el hierro que templa el engaño,
se cumple soledad en este aposento
por ser bueno de mas, me siento atontado.
Y veo mi condena de ser siempre bueno
por muros y por rejas que están oxidadas
y soy de la humedad, su fiel compañero.
Si cumplo la condena de ser siempre bueno
y exactamente nada, a cambio recibo
que a veces me pregunto si tonto no he sido
de hacer tantos favores pagando este precio.
Y vuelvo del pecado, a ser un perdido
y vuelvo a ser favor a muchos, a tantos
que nada recibí tan solo quebrantos
de hacer favores mil, sin ser agradecido.
Por ser bueno a tonto soy preso
por ayudar, a tantos amigos
que ahora.. solo me veo.