¿Adónde va el corazón cuando estalla?
¿a qué noche le pide prestado su destello?
un rayo entró sin golpear las paredes
perforó la aduana de la sangre
y hubo un ruido de copas rotas en el pecho
un acabamiento de pájaros quietos
algo murió, es decir, algo se desanduvo.
Sucede que la tarde se triza contra el suelo
y uno se queda mirando los pedazos del alma que hasta ayer
nomás, reían con la boca abierta del sol
¿pero cómo se hace para aprender el oficio de la herida?
ahora viene el recuento de los daños
otra manera de andar los dolores
de sangrarlos bajito
otra manera de inventar la dicha sobre la mesa vacía
esta urgencia de ser feliz de otro modo
con menos aduanas
con más misterio
viviendo apenas sobre el filo de lo que acaba de nacer.