Desfila el silencio por las entrañas de mi piel,
soy una muñeca rota por ejércitos de miseria
y humillación, hundida en un desamparo
que es el propio caos: el declive definitivo de
La esperanza.
Mi alma se nutre de promesas
que acobardan al tiempo,de
estúpidas pretensiones abocadas al fracaso.
de noches extrañas y hermosas,
de las luces y sombras del último verano.
¿Acaso no pagué ya con mi agonía los agravios?
¿acaso no fui juzgada ya por la justicia divina?
mis lágrimas caen sobre el espejo de los necios
que jamás miraron a los ojos ni besaron en los labios a la vida.
¿Qué es la vida sino una lucha sin cuartel?
una mentira que crece con los años y vierte
su verdad donde sólo cabe Él,
aquella muñeca rota a la que han arrancado su ser.