Aquella noche
al amarnos con locura
Nuestros cuerpos
en movimiento
Formaban ángulos
Indecibles mientras mis manos
Presurosos conquistaban tu piel..
Y tu disfrutabas cada beso
Como abeja sobre miel
Tu fino vientre recorría
De tibieza inmarcesible
Y tus suspiros perceptible
En te quiero traducía
Yo descubría tu intimidad
Sin percibir felonías
Y juré serte fiel
Al sentirte solo mía
De repente sin querer
vi lágrimas en tus mejías
Tratando de comprender
Te dije cuánto te quería
Al oírme te abrazaste
A mi cuerpo humedecido
Tanto amor me brindaste
Me sentía bendecido
Pero oh!...ingrata vida
Nefasto es el destino
Me brindaste tu cariño
Siendo otro tu camino.