Pobre el topo que cavando madrigueras
saca tierra muy cargado de esperanza,
cava el hoyo con el filo de sus garras
porque sabe que se cuida si se alberga.
La enseñanza de los topos no es pequeña
porque enseñan lo valioso que es la casa
donde habita con sus críos y resguarda
de los muchos enemigos que depredan.
Pero vino mucha lluvia desde lejos
y las gotas desde el cielo perforaron
destruyendo con sus viles aguaceros
madrigueras que hoy en ruinas han quedado;
y los topos, más resguardan hoy su patio,
del ataque del insecto que es de hierro…