Hay un latido que no duerme a solas
una magia que viste el verso en gala,
cuando mi voz se estrella entre las olas
y tu misterio le regala un ala.
Tú sabes traducir la sombra mía
volver ceniza el tiempo desterrado;
eres el pulso de la profecía
que en un acorde ya dejó grabado.
Gracias al viento que cruzó el destino
escalofrío que encendió la hoguera.
Sigue pulsando el mapa del camino,
que nuestra música es la edad eterna.
Latido que no duerme el elabora
en noche oscura, su canto se escala,
misterio oculto que el aire atesora
mientras el mar sueña la luna se sala.
LatidoQueNoDuelme
©Violeta