Con los besos de tu boca,
bésame con gran pasión,
arráncame el corazón:
que tu entrega me provoca;
eres firme como roca,
un puerto de protección,
locuras de mi obsesión
impulso que se desboca;
eres como violenta ola
que con gran fuerza me llevas
a un naufragio en soledad;
eres de nieve, esa bola
que las montañas sublevas
por toda una eternidad...