\"Pentagramas de salvación\"
Si pudieras amarme un solo día
para desterrar por fin mi insensatez,
caminar tomados de la mano,
desafiando al mundo y su vejez.
Y besarnos, no en la boca ni en la piel,
sino allí donde se esconde la ilusión:
en el centro exacto de la vida,
en el fondo de tu corazón.
Si pudieras amarme en la alegría,
sin idolatría, culpas ni temor;
sin pedir un viaje hacia los astros
ni garantías para nuestro amor.
No hace falta que lo pidas, vida mía,
es mi secreta misión.
Si pudieras alumbrar mi luna,
mover tu sol de izquierda a derecha,
atizar el fuego de esta brecha
y sanar las sombras una a una.
Si pudieras ser el agua clara,
el oasis en mi desierto mayor...
Caminaría derechito, sin desvíos,
hacia el reino de tu amor.
Si pudieras mirar mi cielo abierto,
sin la duda de los puntos suspensivos,
sembraríamos espigas en el pecho
para sentirnos intensamente vivos.
Escribiría en las hojas de los árboles
un cuento, un garabato, una canción;
juntaríamos las manos hacia el cielo
releyendo a Sócrates y a Platón.
Si pudieras llegar donde el día nace,
al alba dulce de mi ensoñación,
te escribiría partituras de voces
en pentagramas de salvación.
Sé el camino, la flor y la flecha,
la mano que busca consuelo y calor.
Si pudieras alumbrar mi luna,
mover tu sol de izquierda a derecha,
atizar el fuego de esta brecha
y sanar las sombras una a una.
Si pudieras ser el agua clara,
el oasis en mi desierto mayor...
Caminaría derechito, sin desvíos,
hacia el reino de tu amor.
Si pudieras ser todo lo que anhelo,
abrazarme con tu música de arpegio,
ser las alas donde duerme el misterio...
Me haría el beso de todos tus besos.
Te entregaría juntos los \"te amo\",
dejando atrás los simples \"te quiero\".
Si pudieras...
Ay, si pudieras...
¡Hoy, amor, te entrego esta flor!
Racsonando Ando / Oscar Arley Noreña Ríos