migreriana

Aprender a vivir sin convivir

Vaya aprendizaje! En el timbal no se sucumbe,

Se aprecia la ruptura con el sabor a cuenta gotas.Y si irrumpe un pensamiento, lo abrigamos

Con otro y otro...

Por qué dejamos un poco de luz vecina en la maraña de la sombra?

Recogemos las cenizas y esparcimos la fragancia en su anàlisis,

como si cupiera en un verso apretado y lo sostuviera la madrugada.

Por qué las noches suelen rendir cuentas de aquellos acuerdos?

El tiempo recuperado transpira esas estrellas

Y cambia el plazo al verlas.

Ahora estàs conmigo y sin embargo no lo sabes.

Te quiero robar otro recuerdo para desandar rutinas y sostener la vida que no elegí.

Me dejaste todo y me robaste el alma.

Así parece reunir la mañana a este invierno y la mirada se me escurre una y otra vez, tratando de compactar ese beso travieso, intenso, congelado para mi, casi perverso.