He perdido una batalla sin disputarla,
¿será eso posible? Tal vez.
No lo sé, pero al hablarte
me di cuenta que nuestra conexión es innegable;
capaz para ti no lo sea.
Pero mi cabeza se inunda
de tu cabello, de tus labios...
sabor a fresa sin probarlos.
Me di cuenta que son dulces
como la menta.
Y aquí sigo yo:
un caballero derrotado
por ti, por tus acciones.
Sin reproche caigo hoy,
sin probarte me retiro hoy,
sin lastimarte me voy hoy.