Jesús Ángel.

Al Catalán y Mariano: Despierto.

 

 

Aquí y ahora, exprimiendo el presente, agradeciendo, dando, abriendo camino.

 

Sin prisas, con pausas, sin renunciar al dolor, la tensión o la frustración, aprendiendo a seguir.

 

Más allá de la niebla, de la contradicción, del antes y el después.

 

Como una calle desierta, más viva que nunca en sus arterias,

 

o como la luz que insiste tras la oscuridad, cuando la duda o la fragilidad están presentes.

 

Despierto, activo, consciente, como cuando en la niebla también aprende uno a abrirse camino...

 

a sumar y seguir.