Ya no estarás
sino como un recuerdo
agresivo
que salta de noche
para hacer de mis suspiros
un deceso.
Y no podré encontrarte
en la oscuridad,
témpanos de hielo
ocuparán tu lugar.
Y yo rogaré encontrarte
tan radiante
y anhelaré tus brazos,
y no encontraré más que el vacio
y sólo el vacío hecho silencio
me recordará tu nombre.
Ya no serás ni seré tuyo
y otro ocupará mi lugar
y dibujará con tu voz
otras constelaciones,
bajo las lámparas de luces ámbar
que antes compartimos.
Y golpeará el recuerdo de tu corazón
al mío
y se sentirá inerte,
intranquilo
clamará tu nombre
esperando que vuelvas
pero no volverás
ni lo verás marchito
anhelando el calor
que perdió cuando te fuiste