Lincol

ARDER EN TU PIEL

 

ARDER EN TU PIEL


Déjame perderme en ti,
en la humedad de tu boca,
que tu piel sea mi cárcel
y tu pecho mi condena.

Muérdeme con tu deseo,
hazme arder sin clemencia,
que en tu cuerpo, mujer,
solo existe la entrega.

Soy tu llama rendida,
tu sombra, tu verdad,
y contigo quiero arder
sin final, sin piedad.


– LMML.