Frente a las mismas
noches,
iguales a todas,
el rumor
de las hojas secas
del parque
se extendió
por todo el lugar.
\"Es ella\", decían,
\"es ella\"...
Y ¿cómo van a saber,
si nunca han visto
el color de tus
ojos,
el perfume
que te colocas
o la suavidad
de tu cabello?
\"Es ella\", aún decían,
\"es ella\".
Y por un momento
algo,
pero algo muy
extraño
sucedió:
se olía tu perfume
por los aires,
se sentía
la vida,
pero también la muerte;
se sentía
la alegría,
pero también
la nostalgia...
y golpeó el viento
sobre mi rostro.
\"Eres tú\",
me dije,
\"eres tú\".
Dedicado a
Naibe
Q.E.P.D