Horacio Páramo

Vienes desde la miel...

Vienes desde la miel,

te levantas,

te miro y quiero

beberte con mis ojos.

 

Caminar en tus ojos,

amanecer en tus ojos.

 

Mi corazón te está probando

y no mi boca.

¿Cuándo te probará mi boca?

 

(¡Oh, tu boca!

oro rojo en minas de sal).

 

Toca mi corazón

y dirá tu nombre.

 

Pusiste sin saber

una semilla de amor

el día que mis ojos

te descubrieron.

 

(¡Qué paraíso es

cuando estamos tú y yo

mirándonos!).

 

Camino desde años

tomando plumas

del ave del amor

para tejer alas.

Porque sé, que tu beso

es el aire que necesitamos

para comenzar a volar.