César C. Barrau

Desprendimiento

Nunca pensé que pudiera alcanzar este vacío,

mas sin quererlo aquí estoy. Siento caer.

Por más que active mi cerebro, por más que

las manos y los pies busquen asideros, el borde

se ensancha, la bóveda se aleja y escucho…

Sólo escucho una voz cansada, casi muda,

terca, colmada de anteriores batallas. Si en

este universo los fantasmas no callan; si mis

oídos son incapaces de traspasar la muralla

solo quiero caer hasta que no se oiga nada.

Quizá en la siguiente estrofa ¡¿Quién sabe

si en la siguiente parada?! Comiencen los

versos, los cuentos e historias sin una sola

palabra de las que hoy se agolpan, se pierden,

se borran, huyen, se agotan.