Elizabeth Maldonado Manzanero

Axioma de tu singularidad

¡Oh!, ecuación que nadie puede resolver,

número infinito e imposible de nombrar,

teorema que desobedece la lógica.

Distancia euclidiana entre dos mundos,

ángulo yacente de una geometría

escrita sin fórmulas.

Variable infinita de posibilidades,

líneas transversales

donde el paralelismo aprendió a soñar.

Error de cálculo

guardado en la memoria secreta del universo.

Y, aun así,

cada cifra conduce a tu sombra,

¡oh!, incógnita

que desarma mis axiomas,

¡oh, suma exacta de mis tensiones!

y fractura de la simetría del destino.

Te vibro,

Te pienso,

y me extravío

en sistemas imposibles,

en órbitas que olvidaron

la obediencia de los astros,

intento resolverte

mientras el infinito

se ríe en voz baja de mí.