Llamarte es lo que quiero,
¿para qué? Si ni siquiera
soy un conocido tuyo...
Pero quiero estar contigo
día y noche; madrugada y tarde.
Y yo te digo: ¿Por qué?
¿Para qué te sigo buscando,
si tus sentimientos hacia mí
ya se fueron hace rato?
Sé que es difícil de recuperar;
pero lo voy a lograr,
pues mi fe en nosotros
nunca se va a acabar.