Carla Baviera I.J.

UN PÁJARO QUE DESPIERTA

Se abre la jaula del pájaro dormido 
Que al alba emprende un vuelo del que no ha de volver 
Pues quien anidó sus pesares en un cuarto frío 
Ya ha roto las cadenas que apresaban a su ser 

Las manos rudas de la limerencia
Que lo mantenían embriagado en  sueños de amor 
Le sacaron de sus ojos, la venda 
Y del no ser amado, nació el temor 

No fue la dulce esencia lo que le atrajo
Fue más bien el reflejo de su carencia 
Era él mismo siendo otro pájaro 
Lo que hundía a su corazón en demencia