Lo lindo que sería disfrutarte,
recorrer tus senderos como camino al Sereno.
Explorar tus mejillas como vereda silvestre
y sembrar en tu arado este amor del bueno.
Qué lindo sería bailar contigo en una sola baldosa,
suavecito como corre un rumor;
contarte al oído toda mi prosa,
y luego silbarte dulces canciones de amor.
Lo lindo sería poder estar contigo a la orilla del cielo,
disfrutando el oleaje galáctico,
observando animales fantásticos,
contemplándote antes de quitarte el velo.